Gestión de Comunidades

administración de fincas urbanas y comunidades

 

UN PISITO DE AMOR RUIDOSO

Las consultas de ruido que se reciben son de todas las características. Algunas intolerables, muy serias con contenido penal y afección a la salud. Otras de todos los colores: perros ladradores, cacatúas y loros que no se callan, máquinas ruidosas de todo tipo. Vecinos que se vuelven locos y gritan por las noches haciendo la vida imposible. Grupos de rock, pianistas, tocadores de trompetas, cantantes de ópera, baterías y guitarras eléctricas, bandas de música, obras estruendosas (como las de la Cia. Sevillana en la Avda. de la Borbolla de contenido incívico), rotaflex, hormigoneras, anunciadores de diversos productos, personas que llaman a la puerta o portero a horas intempestivas, coches disco, concentraciones de moto, sordos que ponen a tope la televisión, guardas urbanos con pitos importantes, velas con cacharritos estrepitosos, barcos en el río que tocan Los Pajaritos, coches eléctricos de niños y un largo etcétera.

Pero quizás una de las más divertidas es la siguiente, que además se repite con cierta frecuencia. “Resido en Sevilla capital: mi problema es el siguiente. No es fácil de explicar. Recientemente me he ido a vivir con mi pareja y cuál es nuestra sorpresa al comprobar que todas las noches a las dos de la madrugada un vecino y su compañera dan rienda suelta a su libido y además del horrible chirriar de su cama y cabecero, tenemos que soportar los gritos y palabras soeces de ella. Debido a esto y que muchos madrugamos para ir a trabajar, la situación se está volviendo insostenible. Pienso que esta actitud atenta directamente contra nuestra salud, (quizás nos produzca también cierta insatisfacción) ya que aparte del estado de nerviosismo al que nos somete está también el cansancio físico. Por supuesto estoy seguro que este es el sentir de muchos otros vecinos que, por lo embarazosa de la situación, no se han manifestado aún al respecto. Pero como así estamos todos esto no cesa. Me gustaría que me orientasen en cómo encauzar esta situación de la forma menos traumática posible pero sin dejar de solucionarla. He pensado en hablar con ellos directamente pero me temo que en mi situación, esto no haría más que empeorar las cosas. ¿Qué medidas se podrían llegar a tomar en caso de que hicieran caso omiso a las advertencias?”.

Respuesta: Usted me plantea en su consulta una cuestión relacionada con las relaciones de vecindad (madre de todas las disputas. Communio est mater discordiarum). El derecho legítimo a la intimidad de sus fogosos vecinos no conlleva el deber de soportar esas inmisiones por parte de Usted y de su compañera. Nadie tiene el derecho de impedir nuestro descanso ni nuestra tranquilidad, aunque sea como consecuencia de actividades que desarrolla en el ámbito del derecho-deber de reproducirse. El Código Civil establece que los derechos, el de su vecino propietario o arrendatario de su vivienda, ha de ejercitarse conforme a la buena fe (también conforme a las buenas artes y no molestando a los demás neminem laedere) y no se ampara el abuso de ese derecho. Asimismo, todo acto que por la intención de su autor, objeto o circunstancias, sobrepase los límites normales del ejercicio de un derecho, con daño para tercero, dará lugar a la indemnización y la adopción de las medidas judiciales o administrativas que impidan la persistencia del abuso. Ustedes soportan una actividad molesta dado que constituye una incomodidad por los ruidos que produce, con la circunstancia agravante de nocturnidad (alevosía creo que no hay). Con dicha actividad, los vecinos están agravando la pacífica convivencia de su comunidad. Ante ello ustedes pueden privadamente, dado lo delicado de la situación, informarles de la perturbación que les causa su actividad nocturna y solicitarles que adopten medidas para evitarla.

En caso de que sus vecinos hicieran caso omiso, amparados por la Ley de Propiedad Horizontal, pueden requerirles fehacientemente (carta o telegrama con acuse de recibo,  -no se recomienda que les indiquen ¡oiga, no jodan!-), para que realicen las actividades correctoras pertinentes bajo apercibimiento de iniciar las acciones judiciales que correspondan. Si persisten, el Presidente de la comunidad, previa autorización de la Junta de Propietarios,  puede entablar acción de cesación contra el propietario. También se podría entablar una acción negatoria de servidumbres al estar el piso viciado por el ruido de sus ardientes vecinos.

Espero que su problema se solucione sin tener que adoptar decisiones más drásticas y contundentes. Se da algún altísimo cargo de la Junta de Andalucía que soporta problema similar.

Se querían. / Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada, / labios saliendo de la noche dura, / labios partidos, sangre, ¿sangre dónde? / Se querían en un lecho navío, mitad noche mitad luz. / Se querían como las flores a las espinas hondas, / a esa amorosa gema del amarillo nuevo, / cuando los gestos giran melancólicamente, / giralunas que brillan recibiendo aquel beso. / Se querían de noche, cuando los perros hondos / laten bajo la tierra y los valles se estiran / como lomos arcaicos que se sienten repasados: / caricia, seda, mano, luna que llega y toca. / Se querían de amor entre la madrugada, / entre las duras piedras cerradas de la noche, / duras como los cuerpos helados por las olas, / duras como los besos de diente a diente solo. / Se querían de día, playa que va creciendo, / ondas que por los pies acarician los muslos, / cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...

Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo. / Mediodía perfecto, se querían tan íntimos, / mar altísimo y joven, intimidad extensa, / soledad de lo vivo, horizontes remotos / ligados como cuerpos en soledad cantando. / Amando. Se querían como la luna lúcida, / como ese mar redondo que se aplica a ese rostro, / dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida, / donde los peces rojos van y vienen sin música. / Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios, / ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas, / mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal, / metal, música, labio, silencio, vegetal, / mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo. (Vicente Alexandre).

Artículos de Opinión >>> Ruidoso pisito de amor

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